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El turismo cubano continua sin recuperarse

La Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba (ONEI) acaba de publicar los resultados del turismo internacional en la isla durante el primer semestre del actual año. Según la fuente, Cuba recibió 1,360,650 visitantes que representa un 81% de lo alcanzado en igual período del año anterior. Se reportaron caídas en todos los principales mercados emisores, excluyendo Colombia con un magro incremento del 2.4%. Se destaca Canadá, que ha sido históricamente el mercado estrella, con una disminución del 26%.

Estos resultados alejan las posibilidades de alcanzar los 2.6 millones de visitantes, que fue el pronóstico hecho por el Gobierno cubano para el 2025, ya que el primer semestre es vital para los resultados de cada año al acumular tradicionalmente cerca del 60% de los turistas que llegan a la isla. Ese pronóstico de por sí está distante de la cifra alcanzada en el año 2019 que fue de 4,263,115 visitantes. Es así como Cuba se mantiene como el único territorio caribeño que no ha alcanzado los números pre-pandemia.

 ¿Qué ha pasado con el turismo cubano?. ¿Por qué no se recupera?. No se puede negar que los apagones han impactado negativamente la imagen de Cuba como destino turístico, pero no pienso que sea la razón primaria, porque tenemos a Puerto Rico con un sistema eléctrico tan precario como la mayor de las Antillas, con apagones generales que han ocurrido, incluso, en fechas significativas como víspera de año nuevo y semana santa, con una prensa que martilla casi a diario sobre la fragilidad del sistema electroenergético y, sin embargo, la Isla del Encanto está boyante turísticamente, al llevar dos años consecutivos con récords históricos de cantidad de turistas recibidos. El último fue el año pasado con más de 5 millones de visitantes.

La razón es mucho más vasta y compleja. La crisis económica que atraviesa a Cuba ha pasado también su factura a la industria turística, reflejándose en una merma en la disponibilidad y calidad de la oferta en productos y servicios al turista y en un deterioro de la infraestructura del sector. Para colmo de males, esta también las decisiones de política pública del gobierno, que han determinado dedicar los escasos recursos disponibles para construir nuevos hoteles, cuando la base hotelera existente no se acerca al 50% del nivel de ocupación, en vez de dedicarlos a mejorar la infraestructura turística existente.

Hay que sumar la fuerte competencia de otros destinos como República Dominicana, que en su diseño tiene el mismo modelo turístico que el cubano y está ofreciendo precios más competitivos y una mejor infraestructura.

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