El 30 de junio el presidente Donald Trump firmó un memorándum con el que se propone aplicarle más presión a la ya deteriorada economía cubana. Con el lanzamiento del documento se hicieron públicas las intenciones de la Casa Blanca de limitar el turismo hacia la isla, la inversión extranjera y en general reforzar el embargo.
El denominado Memorandum Presidencial sobre Seguridad Nacional va dirigido a revertir algunas de las concesiones otorgadas por el gobierno de Biden a Cuba, como el envío de las remesas a través de Western Union, concesiones que, por cierto, no fueron muy significativas ya que se adoptaron prácticamente al final de su gobierno.
El documento marca una línea de continuidad con la política adoptada por Donald Trump en su primer mandato. Recordemos que en aquel momento prohibió todas las transacciones financieras con las empresas controladas por los militares y que se agrupan bajo el Grupo de Administración Empresarial, S.A. (GAESA), la suspensión de los viajes educativos “pueblo a pueblo”, la publicación de una lista de alojamientos hoteleros controlados por GAESA que ningún ciudadano norteamericano puede auspiciar, la cancelación de los vuelos regulares y charter a la isla con excepción de La Habana cuyas frecuencias también fueron restringidas, la limitación del monto de las remesas a $1,000 trimestral, la reactivación del Titulo III de la Ley Helms-Burton que permite demandas en los tribunales estadounidenses contra empresas o personas que han hecho negocios con activos que fueron confiscados por el régimen cubano, entre otras medidas. Sin lugar a duda, todas estas medidas contribuyeron a ahuyentar a los turistas norteamericanos y a la inversión foránea.
En el campo migratorio el memorándum establece que no se reestablecerá la política “pies secos, píes mojados”, que fue derogada por el presidente Obama y que protegía a ciudadanos cubanos que lograban pisar territorio norteamericano.
En realidad, el memorándum no agregará un daño adicional al que ya tiene el turismo y la inversión extranjera. Desde antes de la firma del documento ambos sectores han estado deprimidos y no es solo por las políticas de presión de Estados Unidos. La forma que el gobierno cubano ha manejado la economía ha aportado su grano de arena para que los turistas e inversionistas hayan dejado de ver a Cuba como una plaza atractiva.
1 Comentario
Por Rafael Colon Cora
Excelente está columns.
Sobre todo para los Que hemos visitation el pais