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El turismo mundial en el 2026

Esta semana (21 al 25 de enero) se desarrolla en Madrid la Feria de Turismo (FITUR), una de las más importantes a nivel mundial. Como otros años, los países participantes harán gala de su ingenio publicitario para intentar posicionar sus destinos en la mayor cantidad de mercados emisores posible. Pero más allá de toda proyección típica de una feria, no se puede pasar por alto que, si se quiere ser o continuar siendo un destino exitoso, se tiene que ser capaz de entender cuáles son las nuevas tendencias que están prevaleciendo en la actividad y como aprovecharlas. Porque, tras superar las cifras prepandemia en 2025 (según estimados preliminares de la Organización Mundial de Turismo y otras instituciones), el sector ya no solo busca cantidad, sino calidad y sostenibilidad real.

Según diversos pronósticos, se espera que el turismo internacional siga superando los niveles prepandemia, con cerca de 1.58 billones de llegadas internacionales en 2026, aproximadamente un 5-7 % por encima de 2019. Esto indica que el crecimiento continuará, aunque no tan explosivo como en la etapa inmediatamente posterior a la pandemia y ello a pesar de la alta inflación en los servicios turísticos y la confianza mixta de los viajeros debido a tensiones geopolíticas y comerciales. Un gran catalizador de este comportamiento esperado será el Mundial de la FIFA que se celebrará entre México, Estados Unidos y Canadá, el cual, como otros eventos globales de impacto significativo, moverá muchos visitantes. La zona que continuará encabezando el empuje del turismo mundial será la de Asia – Pacífico, con un crecimiento proyectado del 13% impulsado fundamentalmente por el turismo emisor de China.

Como señalé en otro escrito en este blog, desde antes de la pandemia se había comenzado a observar un cambio paulatino en el comportamiento de los viajeros, quienes están buscando experiencias turísticas menos tradicionales. En esta línea pensamos que en el 2026 se continúe expandiendo la tendencia hacia un turismo más sostenible. También se estima que se afiance el interés por destinos menos masificados y se incremente la preferencia a viajar en las temporadas bajas para eludir las grandes concentraciones de visitantes y encontrar mejores opciones de precios en los viajes. En las preferencias no se descarta que aumente la demanda por destinos que ofrezcan experiencias de contactos con la naturaleza o eventos de las mismas como son los casos de Islandia, Noruega y Finlandia que atrae muchos turistas para disfrutar el espectáculo de las auroras boreales.

El año 2025 demostró que la inteligencia artificial es una herramienta muy útil para simplificar la planificación de los viajes. Pensamos que el 2026 será un año en que veremos un boom en el uso de la misma, pero no solo como un factor de ahorro de tiempo en el diseño de los viajes, sino también para crear experiencias turísticas más personalizadas.

Los pronósticos pueden cambiar por la existencia de factores de riesgo. Uno de ellos es la situación económica mundial.

A pesar de que el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) estimó que el turismo crecerá más rápido que la economía global durante este año, basado en la experiencia de los años anteriores en la que se observó una relativa disrupción de la relación directa entre la situación económica de los turistas y su propensión a viajar, no podemos de dejar de considerar que la economía mundial en 2026 se proyecta menos dinámica que en años anteriores y que no está claro cómo se comportará la inflación que afecta decisivamente el bolsillo de los potenciales viajeros y sus prioridades en el consumo.

El riesgo geopolítico sigue estando presente. No está resuelto el conflicto militar Rusia – Ucrania y ha surgido un nuevo foco de tensión alrededor de Groenlandia y en las relaciones entre Estados Unidos – Venezuela. El factor geopolítico actúa de doble manera: puede inhibir el deseo de viajar, pero también provoca reorientación de los flujos turísticos hacia regiones percibidas como más tranquilas, como, por ejemplo, Chile, Australia, Nueva Zelandia, entre otros.

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