Terminó la residencia de conciertos de Bad Bunny y ya comenzaron a salir los primeros estimados del impacto económico y en el turismo que la iniciativa generó.
Según un estudio realizado por la firma Gaither International y reseñado por el periódico El Vocero, la residencia batió récords de asistencia, con cerca de 600,000 espectadores y dejó un impacto económico estimado en $713 millones.
El análisis mostró que el 55% de los asistentes fueron residentes de Puerto Rico, el 39% provino de Estados Unidos y el 6% de otros países, principalmente de República Dominicana, Colombia, España y México. En la encuesta realizada, los visitantes tuvieron una estadía promedio de 8.7 noches, mientras, que los locales que se desplazaron a San Juan pernoctaron alrededor de 1.5 noches. El hospedaje se dividió entre hoteles (33%), alquileres a corto plazo (20%) y residencias de familiares o amigos (47%).
Además de los conciertos, el 82% fue a playas, 69% a restaurantes, 57% disfrutaron de la vida nocturna y el 55% recorrió el Viejo San Juan. La firma estimó que los visitantes de Estados Unidos aportaron $507 millones, los residentes de Puerto Rico generaron alrededor de $126 millones, mientras que de los otros países aportaron unos $80 millones.
Según otro estudio realizado por la firma Advantage Business Consulting (ABC) el impacto económico estuvo cerca de los $380 millones, con más de 500,000 visitantes. Estas cifras superaron las estimaciones que la firma había realizado antes de comenzar la residencia. El análisis de ABC reflejó que el nivel de ocupación hotelera se incrementó un 30% en relación al mismo período del año anterior, mientras que la ocupación de los alquileres a corto plazo subió un 118%.
Con estas cifras, la iniciativa se posicionó como una de las de mayor relevancia financiera para la isla en la última década y demostró el poder del entretenimiento como fuerza para impulsar la actividad turística y económica de Puerto Rico.
Lo importante ahora es no olvidarnos de esta experiencia y tratar de replicarla de una forma constante en el futuro. No estoy pensando solamente en el Conejo Malo. Estoy pensando en el conglomerado de artistas que Puerto Rico posee y en los múltiples eventos que aquí se organizan anualmente para integrarlos al esfuerzo del desarrollo turístico y de la dinamización económica. Así mismo como hablamos de las artes, podemos pensar en los eventos deportivos.
El turismo funciona como un sistema. Para que sea exitoso y se pueda explotar el máximo de su potencial, se debe planificar y ejecutar integrando todos los actores y factores que pueden aportar a su desarrollo de una forma planificada, estratégica y sistemática.
1 Comentario
Por Leonardo
Interesante como la cultura y el entretenimiento puede generar movimientos fuertes en la economía local